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viernes, 6 de marzo de 2020

Nuevo proyecto de ley educativa

En estas propuestas se apoya el proyecto de ley educativa, pero plantea algunas correcciones y cambios al anteproyecto. Y lo hace como respuesta al ofrecimiento de participación a las organizaciones sociales por parte de los grupos parlamentarios responsables de la ley. 
También agradecen cualquier aportación en el apartado de su post.

viernes, 3 de julio de 2015

El delirio burocrático de la nueva reforma educativa

¿En qué consiste la reforma educativa?
Artículo de Javier Martínez Montero publicado en el Diario de Sevilla el 28 de junio de 2015.
Este profesor e inspector señala en su artículo, respecto al delirio reglamentista y burocrático de la nueva reforma educativa, lo siguiente:
Pero el descacharre general se produce con la evaluación. Al docente le deben temblar las piernas cuando acaba el trimestre, porque ha de hacer lo que sigue. En primer lugar, evaluar los objetivos, para lo que dispone de una parrilla de 16 casillas. Como hay 17 objetivos, ha de cumplimentar por alumno 272. Y si tiene 25 en la clase, lo ha de hacer 6.800 veces. Luego vienen las competencias clave. Son 31, que por 8 casillas de especificación hacen un total de 248 por alumno y 6.200 por clase. Por último vienen las "Rúbricas", que resumen el proceso. Esto es ya más llevadero. Hay 11 rúbricas por 7 casillas: 77 por alumno y sólo 1.925 por clase. En total, por cada alumno rellena 520 casillas y si tiene un grupo de 25, la respetable cifra de 13.000. Eso, repito, cada trimestre.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Artículo: No es la ley educativa, es la desigualdad y la historia

Artículo de Ignacio Escolar en el diario.es en el que explica la correlación existente entre el nivel educativo y la desigualdad económica y el pasado. 
Además de la desigualdad, otro factor que explica la distancia entre España y el resto de la OCDE es la historia. Muchos piensan en el informe PISA como en la Fórmula 1. Ordenamos a los países como si fuese una competición deportiva, cuando los avances en la educación más bien se parecen a los movimientos de las placas tectónicas. Son lentos, a lo largo de las generaciones, y por eso el retraso en la educación de un país tarda décadas en solucionarse. Los viejos errores se notan durante siglos. Hay un investigador sueco, Bo Rothstein, que ha encontrado una relación bastante directa entre el nivel de corrupción de un país en el año 2010 y su nivel educativo en 1870 (...)

Si se comparan los datos de  analfabetismo en 1860 con los últimos resultados de PISA por autonomías –como hace el sociólogo José Saturnino Martínez García en este excelente análisis–, se entiende mucho mejor el peso de la historia. El gráfico es bastante claro: las comunidades con más problemas de analfabetismo en 1860 son hoy las que peor salen en PISA...

miércoles, 24 de octubre de 2012

Petición de retirada del anteproyecto de ley educativa (LOMCE)

Desde la Asociación de Ciudanan@s por la Educación Pública se ha elaborado una carta de petición, al Ministro Wert, en la que se pide el abandono del Anteproyecto de Ley (LOMCE) que promueve el ministro, y el inicio de un diálogo con la comunidad educativa.

Si quieres apoyar la propuesta de detener la ley, visita: http://www.yoestudieenlapublica.org/stop.php

jueves, 27 de septiembre de 2012

Anteproyecto de reforma educativa

 El anteproyecto de reforma de la educación que ha presentado hace unos días el Gobierno propone la desaparición de la Selectividad tal como la conocemos, pero para introducir pruebas de evaluación al final de cada etapa. Lo peor es el argumento del Ministro, según el cual, la actual selectividad era un modelo inútil "porque la superan la mayoría de los estudiantes". Vamos, que, para nuestro ministro, no "selecciona" bastante; además de que presupone que hay una parte de ese alumnado "aprobado" que no está realmente capacitado para acceder a los estudios superiores.
A nuestro Ministro le parece mal la "educación comprehensiva" que intenta evitar la segregación temprana del alumnado, que intenta integrar más que seleccionar. En su opinión, lo importante sería "medir", para evitar la "mediocridad" en la que se encuentra -según él- nuestro sistema educativo. Así propone orientar este sistema hacia la "excelencia" (de unos pocos), fomentando las "aspiraciones de rendimiento" entre el alumnado a través de pruebas externas.
Porque olvidémonos de la "educación integral" de nuestro alumnado, sino que se trata, en sus palabras, de que estén "tan preparados como la mayor parte de con quienes tendrán que competir, para encontrar un puesto de trabajo". Vamos, que lo del derecho al trabajo es algo ya decimonónico, que hay que luchar a brazo partido desde chiquitito para poder encontrar uno de los "maravillosos" contratos que nos esperarán después de superar todas las pruebas de nuestro Ministro.
Más bien, en la actualidad, nuestro alumnado debería estudiar para comprender, criticar y contribuir a superar, entre todos, lo "intolerable" de la actual situación económica y política, buscar lucidez y claridad donde tantos, como nuestro ministro, ponen "medias verdades" y "grandes mentiras".

Aquí os dejo la noticia tal como fue publicada:
El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, ha dicho que la prueba de acceso a la Universidad "no funciona" porque la "pasan" el 94 % de los alumnos. Wert, que ha disertado sobre la reforma de la Educación en el Campus FAES 2012, ha defendido nuevos sistemas de evaluación del rendimiento y capacidades de los alumnos españoles en todos los niveles, y que éstos sean "externos" y "nacionales".
Aunque no ha precisado cómo se modificará la selectividad en la reforma educativa, ha apostado por "la cultura de la evaluación" de modo que "todo final de etapa" venga "marcado por una prueba externa" para "estar seguros de que el sistema funciona de una forma razonable".
El ministro ha comentado que "la única prueba de evaluación final" que ha persistido en España es la de acceso a la universidad, cuando, además, parte de una "mala concepción" porque la superan la mayoría de los estudiantes...
 El titular de Educación ha abogado por "la instalación consistente y robusta" de las pruebas externas porque el sistema educativo español "se ha deslizado hacia la mediocridad". Wert ha criticado el criterio "letal" derivado de la "educación comprensiva" que considera "esencial" que el sistema educativo no "produzca segregación". "Al final la forma de no segregar es no medir y las consecuencias de no medir es que no existen aspiraciones de rendimiento", ha considerado.
Para Wert, decir que tenemos actualmente "la generación mejor preparada de la historia" en España "es una bobada, siendo verdad" porque lo importante no es estar más formados que nuestros antepasados sino "tan preparados como la mayor parte de con quienes tendrán que competir, para encontrar un puesto de trabajo".
Fuente: http://www.cadenaser.com/sociedad/articulo/wert-cree-selectividad-funciona-pasan-94-alumnos/csrcsrpor/20120705csrcsrsoc_21/Tes
Sobre el intento de instaurar las antiguas "reválidas" en cada cambio de nivel educativo, podéis leer el artículo del pedagogo Jaume Carbonell, ¿Reválida para quíen? en Cuadernos de Pedagogía (nº 426) Aquí os dejo un fragmento:
“Las pruebas establecidas en determinados momentos del proceso educativo producen estrangulamientos importantes... El porcentaje de estudiantes que repiten curso en los distintos niveles educativos o en el tránsito de uno a otro grado de la educación es muy alto en España y comporta graves consecuencias de frustración individual, malestar familiar y recargo de costes de la educación para la familia y el Estado. Además, si el número de estudiantes suspendidos excede de un porcentaje razonable, se impone la necesidad de un análisis de causas, entre las que podrían estar la exigencia de niveles excesivos de conocimientos, la falta de adecuación y eficacia de los métodos didácticos o una orientación de la enseñanza que lleva a seleccionar a unos pocos, en vez de concebirla como un servicio de ayuda y promoción de todos.” Este no es el diagnóstico actual de ningún psicólogo constructivista, pedagogo innovador o sociólogo radical, sino el que en 1969 hicieron los tecnócratas del régimen franquista. La cita está sacada del Libro Blanco de la Educación en España, que dio origen a la Ley General de Educación de 1970 –popularmente conocida como “ley Villar”–. En este mismo documento se critican abiertamente la sinrazón –por jugarse a una sola carta el trabajo de cuatro años– y el fracaso rotundo de los exámenes de grado elemental (reválida de cuarto) y de grado superior (reválida de sexto), que tan solo fueron superados por el 50% del alumnado. Y consecuentemente, la mencionada Ley introdujo la evaluación continua del alumnado –en consonancia con la mayoría de los países con cierto crédito de modernidad pedagógica–, en la que se contemplan los distintos aspectos formativos, más allá de una prueba apresurada en la que se valoraba, en clave memorística, solo un tipo de conocimientos.

sábado, 15 de septiembre de 2012

La reforma del Ministro Wert

Las líneas generales de la reforma educativa que presentó a finales de junio el Ministerio de Educación (con numerosas críticas desde algunos sectores) están presentes en el borrador de anteproyecto, al que ha tenido acceso el diario El País: adelanto de itinerarios distintos hacia la FP o el bachillerato, “racionalización” del currículo o pruebas externas de reválida.

Respecto al profesorado, la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, adelantó el pasado martes que la ley se flexibilizará para poder “reordenar” los recursos humanos en la pública, es decir, los profesores funcionarios. El texto dice que el Gobierno establecerá las condiciones bajo las que, durante los cinco años siguientes a la entrada en vigor de la ley, las Administraciones, “por necesidades de servicio o funcionales, puedan asignar el desempeño de funciones en una etapa o, en su caso, enseñanzas asignadas a su cuerpo con carácter general, al personal funcionario”. Esto no solo significa posibles movimientos de docentes de un tipo de asignaturas a otras (la ley también contempla la idea de dar más peso a Lengua, Matemáticas y Ciencias en detrimento de otras materias), o entre primaria, secundaria, o FP. Además, abre la puerta a transferir, por ejemplo, a profesores de las escuelas oficiales de idiomas a los institutos.

Las comunidades también podrán “trasladar al personal funcionario a centros educativos distintos al de su destino”, y les podrán obligar a hacerlo, excepcionalmente, aunque ello implique cambiar de residencia: “El personal funcionario tendrá derecho a las indemnizaciones establecidas reglamentariamente para los traslados forzosos”.

Como señala F. Imbernón, catedrático de pedagogía de la Universidad de Barcelona, en un reciente artículo en El País,
Esta reforma responde a un modelo ideológico: recentralización, aceptar la educación diferenciada (para poder subvencionar a sus grupos de presión), eliminación de la educación de la ciudadanía y sustitución por una asignatura más afín a su ideología, la evaluación como medición, la desconfianza en el profesorado, una menor participación de los padres y madres, segregación temprana en la ESO, eliminación progresiva de la comprensividad, movilidad forzosa del profesorado (con lo que cuesta cohesionar un equipo docente)...

Este modelo defiende que el fracaso escolar se elimina con mano dura, considera la evaluación un instrumento de selección y no de mejora, quiere crear ciudadanos disciplinados que salgan bien en la foto PISA, persigue la empleabilidad y no se hace garante de una cultura y una educación para todos. Y todo ello se argumenta pero no se prueba, basta con pregonarlo.
Otra fuerte crítica a este proyecto de reforma es la del profesor Enrique Javier Díaz Gutiérrez, en su artículo "La contrarreforma neofranquista de Wert".

Animamos a toda la comunidad educativa a participar en este urgente debate, exponiendo sus argumentos a favor o en contra de esta nueva reforma. Un saludo.