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viernes, 10 de septiembre de 2021

David Graeber: "Trabajos de mierda"

“¿Qué es un trabajo de mierda y quién tiene un trabajo de mierda? ¿Crees que tu trabajo no tiene sentido? Entonces es probable que tenga un trabajo de mierda, que no le brinda ninguna satisfacción ni ningún otro beneficio.

"En el siguiente documental, el antropólogo estadounidense David Graeber analiza más de cerca los trabajos de mierda, por qué existen y qué hacen con nosotros. Más del veinte por ciento de los trabajadores de Occidente tienen la idea de que lo que hacen no tiene ningún sentido... ¿Por qué no dejamos esos trabajos de mierda? Incluso hay personas que saben con certeza que su trabajo no está contribuyendo. A veces, su trabajo va en contra de todos sus principios. Es un trabajo que si no se hiciera nadie se lo perdería. El mundo sería aún mejor si no se hiciera el trabajo.

El fenómeno del “trabajo de mierda” fue puesto en el mapa por el antropólogo estadounidense David Graeber... Según Graeber, la cultura empresarial actual es un nuevo sistema feudal, dentro del cual los altos directivos construyen sus reinos bajo la bandera de la eficiencia. Los bloques de construcción son departamentos inútiles donde la gente se pierde".

Fuente:https://lapeste.org/2021/05/documental-bullshit-jobs-2019-david-graeber-sobre-los-trabajos-de-mierda/

Para saber más:  https://elpais.com/cultura/2020-09-10/david-graeber-un-antropologo-indignado-por-los-trabajos-de-mierda.html

viernes, 3 de febrero de 2012

Sobrecarga de trabajo y autoexplotación



El profesor Mc Court ha hecho cuentas de la sobrecarga de trabajo que a veces suponen nuestras abarrotadas aulas. Y es que la "vocación" también puede ser difícil de conciliar con la idea de que hay más vida más allá del trabajo:

"Si encargabas a todos los alumnos de tus cinco clases que escribieran trescientas cincuenta palabras cada uno, tenías ciento setenta y cinco por trescientas cincuenta, o sea, que tenías que leer, corregir, evaluar y poner nota a 43.750 palabras por las noches y los fines de semana. Y eso si tenías la prudencia de encargarles  deberes sólo una vez por semana. Tenías que corregir las faltas de ortografía, los errores de gramática, las estructuras defectuosas, los elementos de unión, la chapucería en general. Tenías que hacer sugerencias sobre el contenido y escribir un comentario general explicando la nota... Si dedicabas a cada trabajo aunque sólo fuera cinco minutos, esta serie de trabajos te llevaría catorce horas y treinta minutos. Equivaldría a más de dos días de clase, y a perder el fin de semana...
Todos los días me llevaba a casa libros y trabajos en una cartera marrón de imitación cuero. Tenía la intención de instalarme cómodamente en un sillón y leer los trabajos, pero después de una jornada de cinco clases y ciento setenta y cinco adolescentes, no sentía grandes deseos de prolongarla con sus deberes. Aquello podría esperar, maldita sea. Me había ganado un vaso de vino o una taza de té. Ya leería los trabajos más tarde. Sí, una buena taza de té y leer el periódico o darme un paseo por el barrio, o pasar un rato con mi hija pequeña, que contaba cómo le iba en su escuela y las cosas que hacía con su amiga Claire...
Ésa es la vida del profesor de Lengua Inglesa de instituto."
                                       Frank Mc Court, El profesor.