miércoles, 27 de mayo de 2020

La escuela después de la pandemia.

Entrevista a Cristina Picazo sobre la educación tras la pandemia (Saray Marqués, Maestra de pueblo: “El cambio profundo en Educación no lo va a traer esta pandemia”, en Magisnet.com, 26/05/2020). Os dejo un fragmento de la entrevista:

¿Qué opina de los que ven esta crisis como oportunidad?
—Yo es que además de ser poco cursi soy poco optimista y pienso que esto no va “sacar lo mejor de nosotros mismos” ni va ser el cambio revolucionario que la Educación necesita. Muchas veces dudo de que ese cambio se vaya a producir algún día. Lo único para lo que está sirviendo, como dice una amiga, es para ponernos mascarillas pero quitarnos máscaras.
Sí que hay muchos docentes que han descubierto en este tiempo plataformas, aplicaciones o formas de presentar de manera distinta a su alumnado los contenidos, no les ha quedado más remedio, pero el cambio profundo en la Educación no lo va a traer esta pandemia.

Bromeaba hace tiempo que tiene gracia que sea un virus el que nos haya hecho reducir ratios y darnos cuenta de que el modelo explicación-libro-corregir no funciona, pero en el fondo, si rascas un poco, el modelo sigue de forma online. Explicamos en YouTube, mandamos ficha en LiveWorkSheet o corregimos con un Kahoot!
Lo que temo es que la Administración, poniendo al virus como excusa, vuelva con los recortes en Educación que tanto nos han perjudicado los últimos años.

lunes, 25 de mayo de 2020

¿Privatización de la escuela pública durante la pandemia?

"Es responsabilidad de la administración educativa ―dado que estamos hablando de la escuela pública― el facilitar un espacio virtual seguro y ético, como lo es el de facilitar un espacio físico. Sin cerrar los ojos a la posibilidad muy real de que el propio Estado pudiera aprovechar tales espacios para ejercer un control férreo de los procesos educativos y de lo que a través de ellos se discute y se cuestiona, el dejar en manos de gigantes tecnológicos dicho espacio no supone más que la privatización de facto de la escuela pública y el sometimiento de ésta a las lógicas e intereses del sector privado.
(...) Cuesta, en definitiva, entender que las herramientas educativas de Google se hayan convertido, casi sin oposición, en un estándar educativo entre el profesorado y los centros sabiendo, por ejemplo, que dicha empresa, a través de su plataforma G- Suite, “recopila datos sobre la localización de los menores, las páginas web que visita, sus grabaciones de voz y su agenda de contactos”.
Sergio de Castro Sánchez, "Google, doctrina del shock y liquidación de la escuela pública", Elsaltodiario.com, 19/05/2020.

sábado, 16 de mayo de 2020

Regreso a la escuela tras la pandemia.

https://eldiariodelaeducacion.com/2020/05/14/las-impactantes-imagenes-del-regreso-a-la-escuela-que-llegan-de-francia/

«Un mundo en estado de excepción no puede pedirle a la educación normalidad»

En eldiariodelaeducación.com, el pedagogo Carlos Skliar ha publicado un interesante artículo sobre la educación en tiempos de pandemia. Os dejo el enlace y algunos fragmentos en este blog:
 Un mundo en estado de excepción, una vida puertas adentro, una sociedad amenazada y el distanciamiento social no pueden pedirle a la educación ni “normalidad”ni “habitualidad”. Por un lado creo que lo que nos salva es cierta ritualidad, sí, pero no una determinada repetición. Me da la sensación que dada la contingencia inesperada es hora que la educación revierta su tendencia dócil y adaptativa a las exigencias de la época anterior (el conocimiento lucrativo, la aceleración del tiempo, la híper-tecnología, el vínculo utilitario entre competencias y mercado, etc.) y pueda concentrarse en dos dimensiones poco reconocidas o bien abandonadas: por un lado la conversación a propósito de qué hacer con el mundo y qué hacer con nuestras vidas, justamente ahora que el mundo vuelve a estar en riesgo y que las vidas se han visto confinadas; por otro lado, el hacer cosas juntos que nos devuelvan el tiempo liberado: la narración, el arte, la lectura, el juego, la filosofía.
(...)Había leído tiempo atrás que en cierta literatura especializada ya se anunciaba la educación sin educadores, y me resultaba curiosa la idea, por no decir absurda. La vida en general, no solo la vida escolar, sería impensable sin maestros, sin aquellos con quienes hacernos preguntas, sin aquellos con quienes pensar en voz alta, sin poder escuchar la narración de lo ancestral y no solo de las novedades, sin tener otras referencias adultas fuera de los padres, sin reunirse alrededor de lo público, sin aprender los modos artesanales en que se construyen los saberes, sin ser cuidados y sin la experiencia de la igualdad. Esto define no solo la necesidad de una figura sino también la necesidad de un espacio como las escuelas.
(...)Tengo la sensación que durante la pandemia de lo que se trata en educación es solo de hacer hacer, de mantener ocupados a los niños y los jóvenes, de replicar horarios y rutinas. Como si pudiéramos reconcentrarnos en un mundo que está en aislamiento y olvidarnos de lo que nos angustia y conmueve. Así vistas las cosas, así condensadas, es factible que la imagen del educador quede completamente desdibujada, sea una suerte de parodia de sí misma, o bien ofrezca a algunos desapasionados por la formación la salida tan buscada a su propio hartazgo.

domingo, 10 de mayo de 2020

La escuela durante la pandemia. Entrevista a F. Tonucci.

En una entrevista al pedagogo italiano Francesco Tonucci, éste hace algunas interesantes reflexiones sobre la situación de la escuela durante la actual pandemia. Os dejo el enlace a la entrevista (Susana Velasco, 03/05/2020) y algunos fragmentos:

"Desde mi punto de vista y refiriéndome principalmente a la experiencia italiana, el error fundamental de la escuela es el de haber querido demostrarse a sí misma, a las familias y a los alumnos que nada ha cambiado, que se puede proceder como antes con lecciones y deberes para casa, continuando con el programa y utilizando los libros de texto. Lo único que ha cambiado es el medio y el lugar, ya no hay presencia del docente, ni de los compañeros, ni de la escuela y el aula, solo el ordenador e internet. Y naturalmente no funciona.        (...)Podría ser una ocasión preciosa para recrear una magnífica colaboración entre la familia y la escuela y proponer a los alumnos, según los diversos niveles de edad, todo tipo de actividades familiares: desde cocinar a la fotografía, de la lectura en alta voz a las actividades artísticas con material que tengamos por casa, de la lectura del periódico al video. Además de fomentar experiencias para estudiar y explorar, según las exigencias de las diversas disciplinas escolares".

jueves, 7 de mayo de 2020

Manifiesto por otra educación en tiempos de crisis. 25 propuestas.

Un grupo de pedagogos y sociólogos de la educación, pertenecientes al "Foro de Sevilla. Por otra política educativa", han firmado recientemente (24/04/2020) un Manifiesto en el que proponen una serie de consideraciones y propuestas para enfrentar la actual situación de crisis sanitaria en el campo educativo.

Manifiesto por otra educación en tiempos de crisis: 25 propuestas.

 Firmado por: 

miércoles, 29 de abril de 2020

El docente hiperconectado

"El docente hiperconectado". Fuente: http://cgtaeducacion.org/el-docente-hiperconectado/  (28/04/2020).

El docente hiperconectado es ya una realidad, fruto de la última experiencia docente de confinamiento. Es un secreto a voces que la introducción de las nuevas tecnologías pedagógicas en el ámbito de la profesión docente no ocultaba su origen empresarial. Conceptos como estándares de aprendizaje, calidad, emprendimiento, o técnicas como el coaching y tecnologías del yo, como la educación emocional se muestran como prácticas pedagógicas y discursivas asociadas al nacimiento de un nuevo tipo de subjetividad laboral docente: el profesor hiperconectado. Ya es una realidad.

El filósofo surcoreano Byung-Chul Han viene a mostrar con sus escritos que el trabajador – por extensión el docente- se ha convertido en un explotador de sí mismo. En un sujeto laboral que ha interiorizado un afán desmesurado de competencia y vive esta experiencia libremente como realización personal. 
La optimización personal es una forma de autoexplotación total, o lo que es lo mismo: de alienación elegida y autocomplaciente que explica en parte la despolitización. De esta manera, el coaching, la motivación, la competitividad, la educación emocional son técnicas de fabricación de sujetos con capacidad ilimitada de productividad. La configuración ideal para el triunfo neoliberal. Pero queda por mostrar su lado más sombrío: uno de los síntomas más recientes es el desgaste psicológico y profesional que viene acompañado de un crecimiento exponencial de casos con síndrome de burnout o depresión. Si la premisa es la de un sujeto docente autoexplotador sometido a la lógica insaciable del capital informativo, es inevitable el agotamiento por pura positividad. “Me optimizo hasta morir”.
Y todo ello sin contar con las secuelas que el teletrabajo del profesor hiperconectado pueda acarrear a su salud por vicios posturales o problemas de visión.

En estas circunstancias es esencial normativizar el derecho a la desconexión digital (Artículo 88 de la Ley Orgánica 3/2018). En la lógica del docente hiperconectado y emprendedor ya no cabe distinguir entre tiempo de ocio y tiempo de trabajo. Por ello, CGT exige una revisión crítica de la jornada laboral del profesorado en función del tiempo y del esfuerzo que demandan las nuevas tecnologías y los programas de formación derivados de las mismas.
En CGT hemos puesto en marcha una encuesta sobre enfermedades profesionales derivadas de los riesgos psicosociales. Da la impresión, por los mensajes, quejas y consultas que recibimos, de que estamos fallando en una cuestión crucial: el cuidado de nuestra salud física y mental. En efecto, esta situación está sobrepasando a buena parte del profesorado, y por eso desde CGT queremos denunciar las dolencias psicofísicas que estamos sufriendo: 
  • Demasiadas horas frente a la pantalla del ordenador pueden pasarnos factura: dolores de cuello, espalda, piernas, vista cansada. Evita, en la medida de lo posible, esta sobrecarga. Pon límites, ponte límites.
  • Si tienes personas a tu cargo puedes pedirte un permiso por cuidado de familiares. 
  • Si padeces una enfermedad que te impide trabajar puedes darte de baja.   
  • Si estás de permiso o de baja y tu equipo directivo te presiona para que te des de alta o trabajes, niégate y denúncialo. 
  • Trabajar desde casa hace que los límites entre el tiempo de trabajo y el tiempo libre se difuminen. Al recibir correos del alumnado, familias o directivas a cualquier hora del día (y contestarlos), corremos el riesgo de encontrarnos con una jornada laboral de 24 horas. Tenemos derecho a la conciliación y al descanso: además de atender a decenas o centenas de estudiantes tenemos vida propia. Por eso te recomendamos que no abras ni contestes correos o mensajes fuera de tu horario y que te planifiques la jornada para no trabajar más horas de las que te corresponden. Igualmente, pedimos a las directivas que no manden mensajes al claustro durante los fines de semana ni fuera de horario laboral. Hace dos semanas enviamos un escrito a las Delegaciones Territoriales con este malestar y exigiendo el derecho a la desconexión.
Gloria Fuertes era poeta de guardia: aquí somos docentes de guardia las 24 horas.