viernes, 10 de septiembre de 2021

Anarquismo. Federica Montseny

El programa La Clave, presentado por José Luís Balbín, del 8 de junio de 1984, se dedicó íntegramente al anarquismo. Se proyectó la película Joe Hill, que narra la vida del legendario militante y cantante del sindicato anarquista IWW. La segunda parte consistía en un extenso debate, que contó con la intervención de figuras históricas como la veterana anarquista Federica Montseny, de la que hemos selecionado una breve intervención:  

A continuación, os dejo con el debate completo del programa.

 

miércoles, 8 de septiembre de 2021

Algunos modelos críticos de la sociología de la educación


 En el Diccionario Crítico de las Ciencias Sociales, podéis encontrar una entrada de acceso libre de la socióloga Julia Varela, en la que hace una interesante exposición de algunos modelos críticos de la Sociología de la Educación. En ellos, señala la autora, "se plantea explícitamente la necesidad de comprender no solo las funciones explícitas, sino también las funciones latentes que desempeña la Escuela".

https://webs.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/E/educacion_sociologia.htm

domingo, 29 de agosto de 2021

Vacaciones

 


LLega la "happycracia" a la escuela.


En el artículo de Justo Barranco en La Vanguardia (29/03/2019), titulado "LLega la happycracia o la obligación de ser feliz", la socióloga Eva Illouz y el psicólogo Edgar Cabanas responden a las cuestiones planteadas en su reciente libro Happycracia (Paidós). Cabanas denuncia que en el terreno ideológico la psicología positiva se trata de una psicología conservadora:

 “Propone que las soluciones a problemas estructurales tienen soluciones individuales. Pero los trabajadores que viven en un estrés constante no lo tienen porque no gestionen bien sus emociones, es que la situación laboral es precaria, insegura y muy competitiva”. Justamente por eso esta psicología positiva ha entrado con fuerza en la empresa y la educación. “En las empresas obligan a pasar cursos de resiliencia y mindfulness para aprender que eres tú el que ha de encontrar la forma de estar mejor en el trabajo, de eso depende la productividad. Y en la educación se dice que el objetivo es hacer que los alumnos sean felices. Habría que ver qué tipo de ciudadano queremos construir. Crítico y centrado en el conocimiento del mundo o un alumno emocional centrado en el conocimiento de sí mismo. Es complicado que la psicología en vez de ser una herramienta pase a dictar lo que debe ser la educación”.

     Esta noción de felicidad, apuntan Illouz y Cabanas, está “al servicio de los valores impuestos por la revolución cultural neoliberal”: no hay problemas sociales estructurales sino deficiencias psicológicas individuales. Riqueza y pobreza, éxito y fracaso, salud y enfermedad, son fruto de nuestros propios actos. Por ello habría que cuestionar esta noción de felicidad de la psicología positiva: "Hay valores más importantes: la buena vida es justa, solidaria, íntegra, comprometida con la verdad. No es estar preocupados por nosotros mismos todo el tiempo”.

miércoles, 25 de agosto de 2021

Escuela y Mercado


 P.- Define la escuela actual como una empresa destinada a producir beneficios, ¿hasta qué punto es la educación utilitarista?  
R- La batalla contra la escuela proyectada hacia el mercado es una lucha perdida desde el primer momento, porque en la actualidad modulamos todos nuestros métodos de enseñanza en función de la demanda de trabajo del mercado. Esto es un gran error, porque a día de hoy todos los economistas están de acuerdo en que las especificidades del mercado cambian a gran velocidad y los planes de estudio pronto se quedan obsoletos. La formación exige años mientras el mercado cambia velozmente. ¿Cómo podemos afrontar estas mutaciones? Lo principal es formar jóvenes con una cultura básica general muy fuerte. Einstein decía que especializar a los jóvenes significa matar a la curiosidad, y sin ella no hay imaginación ni creatividad, claves para la ciencia y el progreso.

Entrevista a N. Ordine en El Cultural, 24 junio 2017


sábado, 24 de julio de 2021

La colonización psi del discurso educativo

 "(...)No podemos sustituir la transmisión del deseo, del deseo de saber, por una educación emocional que considera la expansión narcisista de uno mismo -de acuerdo a la nueva razón neoliberal- como la única forma de verdad. Por el contrario, de lo que se trata es de promover el descentramiento del propio Yo para abrirse a otros mundos y abrazar el encuentro con la cultura y el conocimiento, más allá del cultivo engañoso de la autoestima y de la ilusión neoliberal de hacerse uno mismo mediante la aplicación de técnicas de gestión emocional".


 Jordi Solé y Segundo Moyano, en su artículo titulado "La colonización Psi del discurso educativo" (Foro de Educación, nº 23, 2017, 101-120), analizan de forma crítica el peso que tiene hoy el discurso psicológico en el mundo educativo: desde el uso abusivo del diagnóstico en salud mental en el marco escolar, a los efectos de la expansión de las neurociencias en el conocimiento pedagógico, o el desarrollo de la psicología emocional en la construcción de "subjetividades emprendedoras". En este sentido, advierten que "cuando los aprendizajes ya no se vinculan con la cultura sino con el comportamiento, es decir, cuando la educación ha renunciado a la transmisión cultural, solo queda la praxis del examen de conciencia". Últimamente, señalan, "la educación está ocupada en hacer que los sujetos internalicen cierta mirada psicológica sobre sí mismos", mediante la aplicación de algunas técnicas psi que ayuden a "gestionar las emociones", una mezcla de Psicología positiva y herramientas básicas de autoayuda que han encontrado en la neurociencia el aval necesario...". La empresa se ha convertido en un modelo general a imitar, y este discurso define una nueva ética, la ética del emprendedor. 

"Técnicas como el coaching empresarial, el training, la programación neurolingüística (PNL), el análisis transaccional (AT), el mindfulness y otros procedimientos de management personal..., se utilizan como "prácticas de gubernamentalidad" a la hora de entrenar a los sujetos en "el dominio de sí mismos... El hecho de que estos programas se presenten con valores que favorecen el bienestar y el desarrollo personal y las inteligencias múltiples (¿quién se atreve a criticarlos?), son acogidos con mucho entusiasmo, sobre todo entre los profesionales más voluntariosos y comprometidos con el cambio educativo". 

Pero, como indican los autores de este artículo, quizás estemos "reemplazando la responsabilidad pedagógica por la de ofrecer cuidados terapéuticos" (cuidados que no pretenden transformar el entorno social sino promover una especie de ascesis emocional o un enfoque de salud mental, que puedan modificar los comportamientos que no se consideren "normalizados" en el modelo de escuela neoliberal).

 

domingo, 27 de junio de 2021

Sobre el pensamiento positivo obligatorio

   "Recientemente una nueva psicología de las emociones mucho más elemental que el psicoanálisis, convertida en una especie de espejo de feria, una corriente de la psicología genuinamente norteamericana, amenaza con servir de cobertura al despliegue del capitalismo neoliberal: la psicología positiva. En un libro titulado Sonríe o muere se ponen bien de manifiesto las falacias de las nuevas tecnologías del yo promocionadas por los gurús de la inteligencia emocional (B. Ehrenreich, 2011). 

    En el año 2007 más de doscientos centros universitarios y de postgrado en EE. UU. ofrecían cursos de psicología positiva. El psicólogo científico pasaba a ser un pastor de las emociones, un gestor del control mental, un entrenador capaz de reconducir a los sujetos a la maximización de su yo, como si se tratase de retornar al narcisismo más primario. ¡Todo está en la mente! ¡Lo importante no es lo que acontece, sino cómo tú lo vives! Tanto los viejos códigos religiosos fraguados en moldes calvinistas, como las predicaciones que tienen lugar en las nuevas megaiglesias, como los pretendidos estudios científicos integrados en el paradigma de la inteligencia emocional o de la psicología positiva apelan a la centralidad del mundo interior, a la necesidad de explorar los abismos del yo para poder entender las claves del universo. En el interior de los cantos de sirena de todas estas ensoñaciones individualistas, narcisistas, se encuentra una negación radical de las relaciones sociales y de las relaciones de poder. La pobreza, la violencia institucional, la explotación laboral, el paro, el trabajo precario, la dominación masculina se desdibujan en nombre de una especie de omnipotencia del yo que convierte en obsoletas las alternativas sociopolíticas. Cada uno tiene lo que se merece. El psicologismo radical es funcional al capitalismo neoliberal. Sin embardo esta sustitución del mundo social por el imperio de las emociones niega las evidencias, niega que no existe el yo al margen del nosotros, ni el nosotros al margen de una moral social sobre la que se basa la lucha por la justicia".

Fdo. Álvarez Uría, Sociología y literatura, Morata, 2020, p. 234-235.