El escritor Franz Kafka escribió en 1917 un relato titulado "Informe para una academia", en el que el narrador es un mono que, sin dejar de serlo, ha entrado en el mundo de la palabra: ha aprendido a hablar y hasta escribe informes para una Academia. Ese aprendizaje se realiza en un espacio parecido a la escuela, un espacio cerrado en el que abandonamos nuestra vida anterior de "mono" (la infancia) y en el que no dejamos de aprender intentando buscar una salida, aunque sea una "salida por la tangente", teniendo en cuenta "que no podía elegir la libertad".
Aquí os dejo el relato:
INFORME PARA UNA ACADEMIA.
Excelentísimos señores académicos:
“Me hacen ustedes el honor de solicitar que presente a la academia
un informe sobre mi anterior vida de mono”.
“En este sentido no puedo, desgraciadamente, atender a la
petición”.
Quizás sean pocos años los que he pasado entre ustedes, pero no he
querido agarrarme a mi origen, a mis recuerdos anteriores. Me propuse
no mirar hacia atrás, y los recuerdos se van difuminando. Conforme
pasaba el tiempo más difícil el retorno, más se estrechaba esa
puerta. Cada vez me encontraba más integraba, aunque a todos nos
quede algo de aquella lejana infancia.
Lo primero que aprendí fue que me ha permitido entrar en el mundo de
los hombres.
Soy originario de… Fui capturado… ¿Queda algo de mi naturaleza
de mono?
Me desperté en una jaula.. Por primera vez en mi vida me encontraba
sin salida… “En caso de que consiguiese sobrevivir a la primera
fase crítica, sería fácil de domesticar. Sobreviví a esa fase…”
“Hoy sólo puedo perfilar con palabras humanas lo que entonces
sentía como un mono y, en consecuencia, lo deformo”.
“En consecuencia dejé de ser mono…” No tenía ninguna salida.
“Utilizo la palabra en su acepción más corriente y completa.
Intencionadamente no hablo de libertad. No me refiero a esa gran
sensación de libertad en todas las direcciones. Cuando era mono
quizá la conocí y he conocido hombres que la anhelaban. Pro lo que
a mí respecta, no exigía libertad ni entonces ni ahora. Al margen
de esto, mediante la libertad, los hombres se engañan entre sí con
demasiada frecuencia...
No, yo no quería libertad, sólo una salida a la derecha, a la
izquierda, hacia algún lado. No tenía otras pretensiones. Aunque la
salida fuese sólo un engaño, la pretensión era pequeña, el engaño
no podía ser mayor.
“Son buenas personas a pesar de todo…”
“Observaba todo con calma”, pero no intentaba la huida.
“Nadie me prometió que se levantaría la reja si me volvía como
ellos. No se hacen tales promesas para que se cumpla algo en
apariencia imposible”.
“Ahora bien, no había nada en estos hombres que me atrajese de por
sí. Si hubiese sido partidario de la mencionada libertad,
seguramente habría preferido el océano a la salida que me mostraba
la mirada sombría de estos hombres”.
“No me seducía imitar a los hombres; imitaba porque buscaba una
salida, por ningún otro motivo”
“Se aprende cuando se quiere una salida. Se aprende sin tenerse en
cuenta a sí mismo. Uno se vigila a sí mismo con el látigo, se
despedaza uno ante la mínima resistencia… Pero yo gasté muchos
maestros e incluso varios maestros al mismo tiempo. Cuando ya estaba
más seguro de mis posibilidades, cuando la opinión pública seguía
mis progresos, cuando mi futuro empezó a brillar, contraté yo mismo
a mis maestros, les hice sentarse en cinco habitaciones consecutivas
y aprendí con todos al mismo tiempo saltando ininterrumpidamente de
una habitación a otra”
¡Este progresar! ¡Este irrumpir de los rayos de la sabiduría desde
todos los rincones al cerebro que despierta! No lo niego, me hacía
feliz, pero también reconozco que ya entonces no lo sobrestimaba,
mucho menos hoy. Mediante un esfuerzo que no se ha vuelto a repetir
hasta ahora en el mundo, he alcanzado la formación media de un
europeo. Esto en sí no sería quizá nada, pero es algo en cuanto
que me ayudó a salir de la jaula y me proporcionó esa salida
excepcional, esa salida humana. Existe una expresión muy acertada:
salirse por la tangente. Esto es lo que he hecho yo, me he salido por
la tangente. No tenía otra opción, siempre teniendo en cuenta que
no podía elegir la libertad”.