domingo, 28 de octubre de 2012

Huelga de estudiantes


La semana pasada hubo una huelga de estudiantes contra los recortes en educación y otros servicios sociales. Lo extraño de esa semana es que el profesorado no fue convocado a la huelga por sus sindicatos, cuando si la siguieron alumnado y padres. Fue una huelga diferente: una convocatoria de tres días a la que el último día se unió la Confederación de Padres, que propuso no enviar a los niños al colegio. Las reacciones de ciertos sectores de la prensa y del Ministro fueron bastante groseras, como invitando a radicalizar las protestas para así mejor reprimirlas y desautorizarlas. Entre el alumnado, con la polarización social creciente en nuestro país y la desinformación de los medios de comunicación de masas, hubo cierta confusión. Además, parte del profesorado y de la dirección de los Centros educativos públicos se unieron a esa confusión, llegando a coartar en ocasiones el derecho de protesta del alumnado (como se ha denunciado en la asamblea provincial de la Marea Verde).
En el blog de la Asamblea del Centro recogí, dedicándoselo al alumnado, el lema de la revista italiana L'Ordine Nuovo (en la que escribió Antonio Gramsci), que decía:
Instruyánse porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia.
Agítense porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo.
Organícense porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza.

Debates en clase

M., una alumna, afirmaba en un debate en clase: "Yo pienso así, y nadie me va a hacer cambiar". Puede ser entendido como una manera de reafirmarse, de defender sus propias ideas; pero también puede significar el miedo a ser "confundida" con otras ideas, el no estar dispuesta a escuchar otros argumentos, a "dejarse convencer por buenas razones" vengan de donde vengan (y de eso último, creo, tratamos en clase de filosofía).

En otro momento sostenía que después de estar "amargada" estudiando tantos años esperaba poder "vivir bien", tener un "buen trabajo". Yo me acordaba de la escuela de Summerhill y se lo planteé a mis alumnos: una escuela donde los niños y niñas van a clase sólo si lo desean, donde muchos de sus ex-alumnos señalan el afecto y amistad que les ha dejado este lugar, no tanto lo que les haya preparado, bien o mal, para una futura ocupación. Savater recordaba en el diario El País una frase de Martha C. Nussbaum que hace referencia a lo anterior: "La mayoría de ellos (los escolares) fueron criados con la idea de que conseguir un buen trabajo es el objetivo principal de la educación. El concepto de que las personas deben aprender cosas que las preparen para ejercer su ciudadanía de manera activa y reflexiva es una idea que jamás se les cruzó por el camino". Así como, podríamos añadir, educarles de manera que no recuerden con "amargura" el curso que, alumnos y profesores, compartimos.
Otra alumna, A., me preguntaba: ¿Y si no les obligan, quién quiere estudiar? ¿A quién le gusta estudiar? Algunos compañeros diferenciaron entre la curiosidad, el gusto por aprender, y el sistema escolar y su sistema evaluador.
Cuando veíamos el mito de la caverna de Platón también destacabamos lo extraño que nos parecía que, según este filósofo ateniense, los prisionerso eran "liberados a la fuerza". ¿No tenían curiosidad por saber lo que pasaba a sus espaldas, por conocer de dónde provenían esas sombras? ¿No es la filosofía hija de la curiosidad, como señalaba Aristóteles?

miércoles, 10 de octubre de 2012

Educar por competencias, ¿qué hay de nuevo?

He comenzado a leer el libro compilado por el profesor Gimeno Sacristán y titulado "Educar por competencias, ¿qué hay de nuevo?". En otras entradas anteriores hemos tratado ya esta nueva moda pedagógica de las competencias. El profesorado continuamos quejándonos de la farragosa y a veces incomprensible tarea de evaluar y rellenar casillas de competencias, de programar según esa misma lista de competencias... Competencias que nadie nos sabe explicar muy bien y en lo que no insistimos por no parecer muy tontos o "desfasados" respecto a los nuevos dictados pedagógicos de la nueva administración educativa. La evaluación por competencias se ha impuesto en los últimos años y, como advierte Gimeno Sacristán en la siguiente conferencia, parece querer diluir otras alternativas pedagógicas bajo la exigencia ineludible, según nuestra inspección, de "medir y programar por competencias" (como supuesta garantía de una pedagogía actualizada y -según nuestra anterior inspectora- diferente del viejo aprendizaje de contenidos y demás malas prácticas docentes en nuestro Centro; y eso que apenas la conocimos, encerrada en los despachos del Equipo Directivo y evaluándonos a distancia, según los resultados). Bueno, os dejo ya esta interesante conferencia del profesor Gimeno, un pedagogo que ya ha peleado en muchas batallas, desde el final del franquismo.

miércoles, 3 de octubre de 2012

La lucha dentro del aula

"Esos eran más o menos los métodos generalizados en la educación. La excepción la constituían unos pocos maestros que, en cambio, jamás conseguían imponer su autoridad. En lugar de quererlos y apreciarlos se los consideraba débiles, y eran torturados y molestados continua e inmerecidamente... Era una lucha encarnizada que exigía víctimas en ambos bandos. A veces tenía la sensación, medio trágica y medio cómica, de que nosotros soportábamos el sistema mejor que los maestros. Pero también es posible que todos fuéramos, sencillamente, bastante caraduras."
George Grosz, Un sí menor y un NO mayor, Anaya & Mario Muchnick, Madrid, 1991, p. 53.